En la teoría la mujer, en la práctica el hombre

18.6.18


Si somos las mujeres las que damos más vueltas a las cosas, el pensar, el saber qué ocurre en nuestro alrededor, sentir más empatía por los demás, el cuidado de otros, etc. ¿Por qué la mayoría de líderes son hombres?

Creo que la respuesta es más básica de lo que creemos. Nuestros antepasados ya habían otorgado una distribución de trabajo por sexos, diferenciando claramente el ser mujer con el ser hombre. No podríamos confirmar con certeza absoluta que en la Edad de piedra los hombres fueran a cazar y que las mujeres se quedaran con el cuidado a lo que llamarían "hogar". Cada vez hay más hipótesis en que podría haber un repartimiento de trabajos según las características del individuo y que la evolución del ser humano (no la evolución del hombre porque las mujeres también hemos evolucionado) fue progresivo gracias a un conjuntos de factores: el trabajo de la agricultura, la consumición de productos secundarios, el cocinado, etc.

¿Pero cuándo surge realmente la distinción? Podríamos apuntar que se da el caso en el nacimiento de los primeros conflictos entre las comunidades. Cuando las ideologías son distintas y se llega a un punto de discordia, el ser humano (tan simple como complejo) acaba utilizando también su físico como protección a sus ideales y también una manera natural de dejar ir toda la frustación, dudas, incomodidades, venganzas,... A lo que se convierte una lucha entre distintos individuos dejando finalmente a los más fuertes, a los más pícaros o a los más suertudos en pie.

Biológicamente se sabe que la potencia muscular de un hombre es mayor que la de una mujer, porque, al ser mamíferos, el cuerpo de la mujer es diseñada para procrear y garantizar la supervivencia de la especie humana. Con lo cual, teniendo todavía la idea del apartado anterior, es lógico que el sexo masculino acabe liderando muchas comunidades de nuestro pasado.

¿Y ahora en el siglo XXI? ¿Por qué siguen liderando hombres en la mayoría de países? Porque se han encargado entre ellos de que las herencias o el dominio siga siendo una imagen masculina que refleje fuerza y poca intimidez. El transcurso de la historia nos ha llevado por diferentes caminos al hombre y a la mujer, creando un sistema bastante machista (porque colocan a la mujer como el sexo débil) y que la educación y las tradiciones recuerden la diferenciación y el lugar que ocupa cada persona según su sexo.

Para aclarecerlo con ejemplos, aceptamos que la tradición de una boda la mujer vaya de blanco para simbolizar la pureza y la fertilidad; aceptamos que nuestra educación desde bien pequeños sea que las niñas deban jugar a muñecas para el cuidado y los niños a objetos vinculantes con la fuerza y la velocidad; aceptamos que las herencias vayan directamente al primer hijo y no a la primogénita (aunque en algunos países ya van corrigiendo este aspecto, no todos); aceptamos que ante cualquier objeto pesado recurrimos a un hombre y no a una mujer (y eso que siempre se ha dicho más vale maña que fuerza); etc.

¿Qué hay que hacer ante esta situación? Cerrar de tópicos y actuar como una persona que pueda elegir lo que quiera sin que el sexo sea la influencia de ello. Si un hombre quiere ser padre y cuidar de sus hijos mientras su mujer sea la que va a trabajar, que no se avergüence de ello. Intenta resolver los problemas por ti mismo/a y sobretodo razona y piensa en las consecuencias de tu entorno seas mujer u hombre.

MIRADA

6.6.18


Hubo un tiempo en el que no pude ver, pero cuando desperté del letargo y mire esto es lo que vi

Tengo tantas preguntas que no sabría por cual empezar...pero empecemos:

¿Porque no apartas la mirada? 
¿Porque me paraliza?
¿Porque no puedo dejar de mirarte?

Puede que no te acuerdes o puede que sí y te relamas con ese momento en el que ves que tu mirada me sigue afectando, tu mirada me atraviesa el alma y la vuelve en algo turbio, en algo muerto y enterrado por mucho tiempo que me tortura cada vez que nuestros ojos se cruzan. Esbozas una media sonrisa que hiela la sangre y siento como si mis huesos se petrificaran, es angustioso sé que solo es una sensación que no es real pero no puedo moverme incluso me cuesta respirar, pero jamás apartare la mirada eso sería un error no sé si eres capaz de sentir, pero por si acaso quiero que mires bien estos ojos en los que ahora mismo se proyecta el infierno para ti, si pudieran fundirte lo harían sin dudarlo un ápice y no quieren dejar de mirar a esos ojos arrugados, cansados de vivir porque sé que puedes notar ese odio que desprenden, quiero que los recuerdes bien porque esta mirada será la última cosa que puedas sentir de otro ser humano en mucho tiempo.


Por ahora ves despreció pero sueño con tu ultimo día en que nuestras miradas se vuelvan a encontrar y lo único que puedas ver en mi sea la nada, ningún sentimiento reflejado. Eso hace que unos ojos como los tuyos rompan a llorar. Ese día habrás perdido.


El falso objetivo

26.5.18



Desde bien pequeños, o pequeñas, nos educan el estilo de vida que hay que cumplir: hacer una familia, tener casa y el trabajo. Ese pack se convierte en los tres pilares fundamentales a que le llamamos: felicidad.

El ser humano siempre va en busca de la felicidad, pero en muchas ocasiones acabamos con esos tres pilares y no existe tal felicidad ¿por qué? La razón es bien sencilla, no existe la felicidad plena y duradera en la vida tal y como nos enseñan en nuestra infancia.

La felicidad acaba siendo un conjunto de momentos bonitos, divertidos, de ilusión,... puesto así, todo el mundo tiene esos momentos; pero si tienes la suerte de que lo vives uno detrás de otro, puedes llamarlo felicidad y sentirte completo/a.

¿Es necesario tener el pack de familia + casa + trabajo para vivir esos momentos de felicidad? No tiene por qué. Una persona puede tener su propia idea de felicidad, aunque no sea la que comúnmente conoce la sociedad. Me voy encontrando cada vez más personas que se niegan a crear una familia o de tener una relación monógama.  ¿Pero qué ocurre si quiero el pack y no lo consigo? Entonces te encuentras con esos momentos de infelicidad, y que desgraciadamente suelen durar más tiempo y acaban siendo fases de infelicidad.

La obsesión de tener esa vida idónea, hace que no disfrutemos de otras posibilidades que pueden llegarnos o que vivamos siempre con la cabeza cabizbaja. Aunque suene extraño, simplemente por el hecho de que nos falte uno de esos tres pilares, la sensación que tenemos es el de no tener nada. Quizás puedas tener una vivienda acogedora, una pareja sensacional y tu vida laboral ser un desastre y sentirte una fracasada o un fracasado.

Siempre se ha pensado que cuando acabas la carrera universitaria, optas a más puestos de trabajo y de que tendrás las oportunidades para hacerte valer; pero no es tal y como nos prometieron. Acabas consiguiendo trabajos precarios, con sueldos bajísimos que te impiden seguir formándote con un máster o un doctorado. Las posibilidades son escasas y te haces la típica pregunta de ¿he perdido el tiempo? Si cuando éramos pequeños creíamos en todo ¿cuándo nos hemos convertido en seres negativos?

La experiencia de la vida te enseña, y como hemos dicho anteriormente, la infelicidad pesa más que la felicidad momentánea porque la negatividad te puede durar meses o fases de tu vida. ¿Permitiremos esto? ¿Permitiremos estar siempre chafados moralmente por la falta de uno de los tres factores de ese pack? Sólo tenemos dos soluciones: o se cambia el pack impuesto por la sociedad de tener casa + familia + trabajo; o ser creyentes, es decir, tener la paciencia necesaria de que quizás más adelante surja ese pilar (o pilares) que extrañamos.

A parte, puede darse el caso que una persona tiene ya su pack completo y que no acumule esos momentos de felicidad. Si eres de esta clase, quizás deberías de preguntarte ¿es realmente lo que quiero? ¿qué cosas me gustan? ¿qué me gustaría hacer? ¿soy realmente feliz con mi pareja o con mi familia? Porque si nos cegamos simplemente en el hecho de obtener el pack, y que por sí solo llegará la felicidad llamándote a la puerta... no va a ser posible. La prisa nunca es buena, y no por mucho correr uno llega antes. Hay personas que descubren su pareja ideal (si es de los que les gusta llevar una relación monógama) pasados los 50 o siendo ya jubilados.

Así que toma nota: disfruta cada momento que tengas de felicidad. Aprende de cada error y circunstancia de tu camino. Nunca fuerces las cosas ni las situaciones porque no llegará a buen puerto. Y sobretodo, aunque sea lo más difícil, ten fe en ti mismo/a. Seguro que conseguir tu propio pack de felicidad llegará cuando dejes de pensar en ello.


 
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